martes, 19 de mayo de 2020
indefiniciones: insomnio.
lunes, 11 de mayo de 2020
jueves, 16 de abril de 2020
viernes, 3 de abril de 2020
miércoles, 1 de abril de 2020
mejor que La Muerte
jueves, 26 de marzo de 2020
miércoles, 25 de marzo de 2020
martes, 18 de febrero de 2020
Elegir el éxtasis.
Curioso es que la bronca inspire tanto. Tanta paja que
cansa, mejor elegir el éxtasis masturbador de la delicia y no obedecer al
espanto. Sí, la emergencia es monosilábica. Denuncio el plan sistemático de la
desesperanza, me pongo en guardia ante los bienintencionados dando consejos
oxidantes. Sigo contra el maltrato de quien espía por el espejo y rechazo el
entretenimiento adoctrinador de tantas violencias. Está lleno de instituciones
regenteadas por ángeles a sueldo que beben tu esencia, les hago la cruz a los
lucrantes del dolor. Vendedores de humo son los filósofos de la Nada,
vaciadores del abismo. Pido perdón al vacío.
La calentura me arrebata la desidia. No se puede combatir
tantas cosas solo, uso cuchara de madera como si fuera una espada. La sombra es
una herramienta salvadora y entre ruinas armamos el ataque, durante la fiesta
siento tu mano y una palabra arrojada con virulencia: ¡Vamos!
martes, 4 de febrero de 2020
Aprender a prometer
Dentro mío hay un tonto, un tonto que cae y boquea ecos que salen por la boca mentidora, por la chimenea rota. Quiero aprender a prometer, juro entrega total, me inclino hacia tus prácticas. En este mundo pedorro siempre trajiste buenas noticias, resplandores de un futuro pequeño pero intenso y amoroso. A través del humo negro encontrabas mis ojos, el cenicero de dientes espera, extraña tus deseos encendidos.
Al otro lado de la tierra puse mi lengua en un baúl que pienso desenterrar para poder decirte que dejé de fumar, que me olvidé del humo negro pero no de tus ojos ni del futuro.
miércoles, 29 de enero de 2020
Ese fruto crudo
Mi secreto es confiar en la noche. La mirada del puma riega
y fortalece el horizonte donde estoy recostado casi vencido, la actitud félida
es una lección para los débiles, para los casi vencidos. Los salvajes soplan
bambúes, llueven sin lágrimas, me abrasan con cuidado y sanan mis heridas;
hacen de este sueño un mensaje para la raíz. Soy ese fruto crudo sobre el
horizonte que limita con la noche salvaje y que confía en sanar, que la raíz
quiera responder la reverencia.
Exijo mi sangre sea devuelta al cauce, que la tinta
encuentre su destino en esta pulpa. Los días pasan como nubes, paso las hojas
como minutos, sobre promesas avanzo cargando tu ofrenda. Espero mi alimento
llegue hasta vos.




