martes, 19 de mayo de 2020

indefiniciones: insomnio.

Insomnio: no puedo dormir con vos. Relamiendo la herida de tan bestias nos terminó gustando el sabor al coagulo. Reservo mis colmillos para los poros ocultados con el sudor del agite durante una jornada que acabó. La calma esconde a la fiera. Un cocodrilo se asusta frente a un gato. Soporto el ruido blanco de los mosquitos que se alimentan del desvelo y no necesitan comer sangre. Si escupo mientras hablo es por el ardor de la ausencia.  Ojalá el sueño y la luna se conozcan esta noche.

miércoles, 1 de abril de 2020

mejor que La Muerte

sos mejor que La Muerte
que cuando la conozca
le voy a hablar de vos
y de cómo entre risas
fuimos mejor que La Muerte.

martes, 18 de febrero de 2020

Elegir el éxtasis.

Curioso es que la bronca inspire tanto. Tanta paja que cansa, mejor elegir el éxtasis masturbador de la delicia y no obedecer al espanto. Sí, la emergencia es monosilábica. Denuncio el plan sistemático de la desesperanza, me pongo en guardia ante los bienintencionados dando consejos oxidantes. Sigo contra el maltrato de quien espía por el espejo y rechazo el entretenimiento adoctrinador de tantas violencias. Está lleno de instituciones regenteadas por ángeles a sueldo que beben tu esencia, les hago la cruz a los lucrantes del dolor. Vendedores de humo son los filósofos de la Nada, vaciadores del abismo. Pido perdón al vacío.

La calentura me arrebata la desidia. No se puede combatir tantas cosas solo, uso cuchara de madera como si fuera una espada. La sombra es una herramienta salvadora y entre ruinas armamos el ataque, durante la fiesta siento tu mano y una palabra arrojada con virulencia: ¡Vamos!



martes, 4 de febrero de 2020

Aprender a prometer

Entre las palabras se esconden promesas, silencios de sueño pero también el alma de papel dorado y chiches fundadores de recuerdos, tesoros del corazón. Un cofre olvidado se convierte en ataúd.

Dentro mío hay un tonto, un tonto que cae y boquea ecos que salen por la boca mentidora, por la chimenea rota. Quiero aprender a prometer, juro entrega total, me inclino hacia tus prácticas. En este mundo pedorro siempre trajiste buenas noticias, resplandores de un futuro pequeño pero intenso y amoroso. A través del humo negro encontrabas mis ojos, el cenicero de dientes espera, extraña tus deseos encendidos.

Al otro lado de la tierra puse mi lengua en un baúl que pienso desenterrar para poder decirte que dejé de fumar, que me olvidé del humo negro pero no de tus ojos ni del futuro.
[ isidoro reta / dibujante escribidor ]

miércoles, 29 de enero de 2020

Ese fruto crudo

Mi secreto es confiar en la noche. La mirada del puma riega y fortalece el horizonte donde estoy recostado casi vencido, la actitud félida es una lección para los débiles, para los casi vencidos. Los salvajes soplan bambúes, llueven sin lágrimas, me abrasan con cuidado y sanan mis heridas; hacen de este sueño un mensaje para la raíz. Soy ese fruto crudo sobre el horizonte que limita con la noche salvaje y que confía en sanar, que la raíz quiera responder la reverencia.

Exijo mi sangre sea devuelta al cauce, que la tinta encuentre su destino en esta pulpa. Los días pasan como nubes, paso las hojas como minutos, sobre promesas avanzo cargando tu ofrenda. Espero mi alimento llegue hasta vos.